<< Volver
UNIVERSO ESPEJO. LA PROYECCIÓN.

Un día comprenderás que todo lo que percibes es un reflejo de ti mismo, una proyección de tu alma que se despliega ante ti para que la observes, la conozcas y decidas qué y cómo quieres ser o verte a continuación.

Si optas por juzgar y condenar lo que ves en el mundo, es porque estás tratando de evadir toda tu responsabilidad al respecto. Pero en verdad, lo que estás haciendo es juzgarte y condenarte a ti mismo. No obstante, con este truco, creas un aparente estado de equilibrio y justicia que te permite seguir en el estado en que te encuentras, sin necesidad de reconocer que en el fondo crees que eres tú el que debería cambiar.

Si por el contrario, decides ser más comprensivo con el mundo y decides perdonar a los supuestos imperdonables que vez en él; sólo entonces estarás en condiciones de abrirte a la posibilidad de reconocer que lo que percibes alrededor tuyo es un reflejo de ti mismo.

Si así lo hicieres, tendrás el enorme beneficio de poder decidir qué cambios quieres llevar a cabo en tu propia vida, en base a esa visión que tú consideras ‘el estado del mundo’, y que no es otra cosa que la expresión de lo que tú mismo consideras el estado actual de tu alma.