<< Volver
CULPA. RESENTIMIENTO. CASTIGO.

“Si pudieras ver de una sola mirada toda la culpa que ocultas en tu interior, el horror te fulminaría como un rayo. Pero si aprendieras a perdonar, ser tolerante y comprensivo; entonces podrías mirar toda tu culpa y sonreír con humildad y sublime compasión. Luego, el cielo y todas sus bendiciones caerían sobre ti como un rayo que te fulminaría de gozo”.
_____________________________________________________________________________________________________

“De una u otra forma crees que cuando se castigue a todos los culpables alcanzarás la paz. No te das cuenta que es al revés, tu intenso y persistente deseo de castigar a los culpables te ha robado tu  paz; y no podrás hallarla mientras insistas en que se cumpla tu plan… aquel que tu llamas: el plan de Dios”.
_____________________________________________________________________________________________________

“Decimos que le deseamos lo mejor al prójimo; pero cada vez que abrimos la boca, deseamos comentar lo peor de ellos”.
_____________________________________________________________________________________________________

“El dolor de la culpa no es proporcional al mal que hayamos hecho, sino al mal que aún retenemos en nuestro corazón”.
_____________________________________________________________________________________________________

“No digo que la ira provoque enfermedades al corazón, sino que ambas cosas son manifestaciones externas de un mismo mal espiritual (soberbia, odio, resentimiento, culpa, etc.)  Lo que sí sostengo, es que al controlar la ira –sanando lo que la provoca– automáticamente deberá ir desapareciendo su manifestación física en la enfermedad cardiaca”.
_____________________________________________________________________________________________________

“La muerte es un mito absurdo, que se mantiene vigente gracias al terror que provoca; y este terror a la vez se sustenta en otro mito absurdo: la supuesta necesidad del castigo divino.”
_____________________________________________________________________________________________________

“Reconocer los resentimientos que tenemos hacia Dios es un paso vital hacia la sanación del alma. La meta es descubrir que Dios no tiene ninguna relación con nuestras tribulaciones, pero no podemos llegar a esta meta sin transitar antes por la honestidad; sabremos que ya lo hemos hecho cuando nuestra vida sea como un poema de gratitud”. 
_____________________________________________________________________________________________________

“Los hombres ignorantes culpan a otros. Los hombres cultos culpan a Dios. Los hombres entendidos se culpan a sí mismos. Los hombres iluminados no culpan a nadie”.
_____________________________________________________________________________________________________

“Todos los seres humanos, en un nivel subconsciente, nos sentimos parte de una gran conspiración que ha dejado a Dios fuera de nuestro mundo. Siempre en un nivel subconsciente, sentimos una inmensa culpa por esta gran traición y por consecuencia, escondemos un gran temor a su castigo. Este temor se puede manifestar de muchas formas, ya sea como una aversión a la religión o a lo  espiritual, o bien como una gran reticencia a entregarnos al amor. En general sentimos miedo de todo aquello que nos pueda llevar a encontrarnos con Dios, quien nos estaría esperando para darnos nuestro merecido. Mientras no descubramos y superemos esta culpa y temor, nuestra vida jamás será una búsqueda del amor sino sólo de entre–tensión”.
_____________________________________________________________________________________________________

“Mientras sigas aferrado al deseo, para ti irrenunciable, de que se castigue a alguien... no podrás reconocer ni aceptar, de forma verdaderamente profunda, el hecho de que Dios te puede perdonar cualquier cosa. Así, te privas a ti mismo del amor incondicional de Dios”.
_____________________________________________________________________________________________________

“No puedes dejar de criticar lo que los demás hacen porque, en lo profundo de tu conciencia, sabes que si dejaras de condenar serías libre. Y si hay algo que te da pánico… es la libertad.”